Expertos anticipan un mayor aumento, ya que el parque automotor crece más rápido que la oferta de aparcaderos

Este año, el parque vehicular de Santiago sobrepasará los dos millones de unidades, casi el doble que hace una década, impulsado, dicen los especialistas, no solo por un mayor poder adquisitivo, sino que también por los efectos del Transantiago y la expansión urbana, que localiza barrios en zonas tan alejadas del centro como Buin y Colina.

El auge de la motorización, sin embargo, impacta en una congestión más prolongada y profunda, plantas de revisión que no dan abasto y estacionamientos que se hacen insuficientes, en especial para quienes viajan desde la periferia a los centros laborales ubicados en comunas como Santiago, Huechuraba, Providencia y Las Condes.

Precisamente, en ellas se concentran los precios más altos de venta y de arriendo mensual de aparcaderos, según un estudio de la consultora AGS Visión Inmobiliaria.

La zona que lidera en precios de alquiler mensual es Lo Barnechea, con un promedio de 5,01 UF ($134.197). La siguen Vitacura (2,85 UF o $76.193), Huechuraba (2,75 UF o $73.612), Las Condes (2,70 UF o $72.227), Providencia (2,65 UF o $70.865) y Santiago (2,63 UF o $70.361).

El costo de Lo Barnechea más que cuadruplica al más barato, detectado en San Joaquín (1,13 UF o $30.248).

Esteban González, gerente de estudios de AGS, explica que el parque automotor crece más rápido que la construcción de estacionamientos. “Por eso, los precios pueden solo aumentar. Para las inmobiliarias, además, no es un gran negocio, sino una necesidad para satisfacer a los clientes”, afirma.

En la venta de aparcaderos sucede algo similar. Los valores más altos se concentran en Providencia (753,43 UF o $20,1 millones), seguida de Santiago (692,46 UF o $18,5 millones), Las Condes (562,67 UF o $15 millones) y Vitacura (427,37 UF o $11,4 millones). “En el centro, de hecho, muchos están siendo adquiridos por inversionistas, porque resultan un buen negocio”, añade González.

Rol del Estado

Para el urbanista y especialista en transportes del MIT Raimundo Cruzat, “el Estado debe incentivar un uso más racional del automóvil”. Añade que una “buena encuesta origen-destino puede establecer en qué áreas se pueden generar zonas de intercambio modal con integración tarifaria con la tarjeta bip!”.

El académico e ingeniero de la U. Diego Portales Franco Basso comparte la idea de integrar estacionamientos a la red de metro con una tarifa preferencial y advierte que la escasez de aparcaderos aumentará con los años. “El Estado debiese intervenir, por ejemplo, con la eliminación de espacios en la superficie de las zonas céntricas, que reducen la capacidad vial. Lo que sucedió en Recoleta, de quitar parquímetros, generó una señal contraria al buen uso del espacio público”, concluye. (Ver enlace)