El sector inmobiliario es uno de los más golpeados por el mal tiempo que ha provocado la pandemia del COVID-19. Los mercados de oficinas, comercial y habitacional se han mantenido a la deriva, pero para el rubro de bodegas logísticas la historia es otra: el viento sopla a su favor. Con el e-commerce como impulsor, las expectativas son más que favorables, aunque necesariamente deberá enfrentar retos importantes.

El mercado del bodegaje ha resultado privilegiado en medio de la peor crisis económica del último siglo, dado a su vital importancia en la cadena de suministro para el abastecimiento de bienes primarios, pero fundamentalmente, por el incremento del comercio electrónico que, según la empresa de datos Kantar se disparó en más del 300% en América Latina en los primeros tres meses de pandemia. Con el viento a su favor, el rubro de las bodegas logísticas es el único dentro del sector inmobiliario que no ha sido impactado de forma negativa por las restricciones de la cuarentena. “Los nuevos proyectos habitacionales están todos paralizados y la gente no está tomando decisiones de compra. En el rubro de oficinas cada vez serán menos los metros cuadrados requeridos debido al teletrabajo; y el rubro comercial, dado que no ha podido operar en cuarentena, es el más dañado. Esto deja al mercado de las bodegas con una mejor tendencia y los inversionistas lo están viendo como un buen refugio”, comenta Esteban González, director de la Unidad de Asesoría Estratégica y Socio de AGS Visión Inmobiliaria.

Uno de los mejores desempeños se registra en Brasil, país que tiene el mayor desarrollo de bodegas de la región. “La industria ha sido resistente, con buenos números en el segundo trimestre”, afirma Renan Cardoso, analista de Pesquisa en JLL, consultora global de servicios inmobiliarios especializada en propiedades comerciales, quien atribuye parte del buen resultado a la expansión de empresas minoristas y de comercio electrónico como Magazine Luiza, B2W, Amazon y Mercado Libre. Un dato en el que coincide Leandro Cardoso, de Inteligencia de Mercado en la consultora Colliers International. “Brasil registró un desempeño de alquiler por encima de las expectativas, alcanzando el segundo mayor volumen de inventario arrendado en los últimos 5 años con 606.000 m² entre abril y junio de 2020”, dice.

También en México el resultado ha sido positivo, con una industria de bodegaje que ha mostrado ser resiliente en medio de la crisis, manteniéndose activa y con una dinámica estable, según datos de Colliers International. Mientras, en países como Colombia y el Perú, las expectativas se han superado, sostienen reportes de la consultora JLL. De hecho, en el mercado colombiano en los meses de pandemia se registraron un número de transacciones en el rubro industrial comparable al de los últimos dos años.

Aun así, no todo es favorable. Hay tres elementos en el mercado del bodegaje que han resentido el impacto de la feroz crisis económica, explica David Briones, jefe de la Unidad de Asesoría Estratégica de AGS. En primer lugar, están las inversiones de nuevos proyectos que se vieron paralizadas, con “muchos fondos de inversión esperando una mayor certidumbre”; en segundo lugar, los proyectos a los que la pandemia los tomó casi listos y no pudieron colocar sus metros cuadrados en el mercado; y finalmente, la distribución asociada a la logística que se vio impactada en la conectividad, tiempos de transporte e inventarios [debido a las restricciones impuestas], “y eso se ha visto reflejado en la entrega de la última milla”

Publicado en Portal América Economía

Reportaje publicado en Revista América Economía